El domingo de las elecciones en el conurbano, un tal Brian Gallo usó ropa deportiva y gorra con visera hacia atrás para ejercer el cargo de presidente de mesa. Quizás como muchos. Pero salta a la fama por el color de su piel, por cierto bastante más clara que la de Mandela, Luther King u Obama.

A Brian le sacaron una foto, y con la instantaneidad que marcan los tiempos de las redes sociales, salió “si votás en Moreno, no lleves cosas de valor”. Es interesante, ya que revela más a la persona que lo escribe y a las que lo difundieron que al propio Sr. Gallo.

Brian Gallo, el día de las elecciones

“No llevar cosas de valor”… ya es imposible, habida cuenta que para un ciudadano, ciudadana, ciudadane, no hay nada con más valor que el sufragio un día de elecciones. Bastante costó conseguirlo, este voto universal y secreto, en el mundo y en la Argentina. Quién intentó insultar al presidente de mesa, en realidad confundió valor y precio. Que es la raíz de la incomprensión macrista de la sociedad argentina. Y de la vida misma.

Pero vayamos al extremo opuesto. Supongamos que vamos a la mesa donde nos corresponde votar, y encontramos como presidente de mesa a alguien, como, digamos, Luis “Toto” Caputo. Con esa cara ganadora de jugador de rugby, el naso un poco chato, ojos claros, con esa pinta de especulador exitoso pródigo en dólares ¿Cuantas selfies con Toto circularían en las redes? ¡Estalla el Instagram de las chicas bien!

Luis “Toto” Caputo, el “Messi de las finanzas”

“No tengo dudas de su capacidad e integridad”, dijo Marcos Peña sobre Toto. En cambio el Brian es percibido, desde su nacimiento, como un pibe chorro.

Luis Caputo fue al Colegio Cardenal Newman, donde se produjeron abusos sexuales, donde desudaban, azotaban y masturbaban a los alumnos, según el diario La Nación. Más de veinte casos. El Sr. Gallo seguro que cayó en la educación pública, esa de guardapolvos blancos, banderas argentinas y fiestas patrias. En su caso, el riesgo es que falte la copa de leche.

Luis Caputo fue (es) accionista de una off shore por 251 millones de dólares, que se olvidó de declarar. Corresponde preguntarse quién sabe escribir, y quién no. O quién defrauda más al Estado, si Toto o Brian.

Macri y Caputo

Caputo maneja fondos en guardias fiscales como las Islas Caimán, como el Estado de Delaware. Gallo trabaja en una cooperativa para sanear arroyos.

La Anses de Macri compró acciones de Axis, un fondo de inversiones, del que no se sabe si Toto es dueño o accionista. Brian es voluntario del Club de Fútbol Casa 2000, en donde “se brindan prácticas deportivas y servicio alimentario para cientos de niños y niñas del barrio”, según Mariel Fernández, intendenta electa de Moreno.

Caputo arregló con los fondos buitres, a los cuales pertenecía abiertamente antes de 2015. Toto fue alto directivo del Deustche Bank y de JP Morgan, cuando Brian quizás solo fue de la JotaPé.

No es un “pobre presentable” como Barrientos o Toty Flores, esos que supieron animar las reuniones de “gabinete ampliado” de Macri. El Sr. Gallo es parte de la realidad.

Brian Gallo con su hija

Por cierto, Toto parece que no se banca ni un insulto en un restaurant de lujo y sale corriendo (¿recuerdan?). Deben ser costumbres aprendidas en Noctua. En los pagos del Negro, bravo Cuartel V de Moreno, esas actitudes de raje son mal vistas y mal calificadas.

Para terminar, digamos que Brian Gallo llegó a al portal de noticias Russia Today. Ahí señalan que el comentario injurioso fue compartido 68.000 veces, con frases tales como “dame el DNI y el celu también”; “alto negro”; “no debe saber ni leer”; “ese negro en su vida ha tenido más caída en la cana que en el colegio”. Hasta le enrostraron “futuro presidente de los peronchos”.

Dos Presidentes se saludan

Esa última es la que más me gusta. Es cierto: “Cada peronista lleva el bastón de mariscal en su mochila”, dijo Juan Perón. ¡Felicidades, Señor Presidente Brian Gallo! Sepa que Usted, su familia y su trabajo son nuestro legítimo orgullo.